Español

Una foto
se vuelve partitura.

Fotografía una página de partitura. O simplemente toca la melodía. Cualquiera de las dos se convierte en una partitura de verdad — legible, sonora, trasladable a cualquier tonalidad.

Dos entradas

Papel o sonido.
El mismo resultado.

Foto → partitura

Una hoja, una foto. Dos reconocedores trabajan en paralelo, y no gana aquel en cuyo fabricante confías, sino el que consigue que cada compás cuadre rítmicamente. El mejor aporta las notas; del otro se recogen la letra y los acordes.

Sonido → partitura

Toca la melodía o entrega una grabación. A partir de ahí el camino es el mismo: el mismo grabado, las mismas reglas, el mismo resultado. No una segunda herramienta, peor, para los días sin papel a mano.

Lo que sale de ahí

No solo reconocido.
También bien grabado.

Un reconocedor entrega alturas. Que de ahí salga una página que un músico pueda leer a primera vista lo decide el oficio que viene después: las reglas con las que se graba música desde hace siglos.

Medido, no afirmado

Cada mejora
lleva un número.

Hay un banco de pruebas fijo con datos de referencia. Quien aquí da una cifra da también el corpus y la fecha. Lo que no se puede medir no cuenta como avance.

0,92Melodía — sucesión de alturas del pentagrama superior
0,90Armadura — alteraciones exactas
0,77Letra — sílabas bajo las notas

Banco de pruebas interno, a septiembre de 2026. Estas cifras cambiarán — hacia arriba, y de forma comprobable.

El precio

Anotona seguirá siendo gratis.

No gratis el primer año. No gratis hasta la próxima ronda de financiación. Gratis. Saber leer música no es una función que se le venda a la gente, y las herramientas para ello tampoco deberían serlo.

Estado

En construcción.

Anotona se está construyendo. El reconocimiento funciona, el grabado está en su sitio, la aplicación corre en iPad y Mac; la versión de Android está tomando forma. Todavía no hay versión pública.

Herramientas

Pequeñas herramientas que hacen su trabajo al momento — en el navegador, sin registro, sin anuncios.

Consulta

Mil cuatrocientas páginas de consulta: cada acorde, cada escala, cada progresión, en cada tonalidad.