Foto → partitura
Una hoja, una foto. Dos reconocedores trabajan en paralelo, y no gana aquel en cuyo fabricante confías, sino el que consigue que cada compás cuadre rítmicamente. El mejor aporta las notas; del otro se recogen la letra y los acordes.
Fotografía una página de partitura. O simplemente toca la melodía. Cualquiera de las dos se convierte en una partitura de verdad — legible, sonora, trasladable a cualquier tonalidad.
Dos entradas
Una hoja, una foto. Dos reconocedores trabajan en paralelo, y no gana aquel en cuyo fabricante confías, sino el que consigue que cada compás cuadre rítmicamente. El mejor aporta las notas; del otro se recogen la letra y los acordes.
Toca la melodía o entrega una grabación. A partir de ahí el camino es el mismo: el mismo grabado, las mismas reglas, el mismo resultado. No una segunda herramienta, peor, para los días sin papel a mano.
Lo que sale de ahí
Un reconocedor entrega alturas. Que de ahí salga una página que un músico pueda leer a primera vista lo decide el oficio que viene después: las reglas con las que se graba música desde hace siglos.
Medido, no afirmado
Hay un banco de pruebas fijo con datos de referencia. Quien aquí da una cifra da también el corpus y la fecha. Lo que no se puede medir no cuenta como avance.
Banco de pruebas interno, a septiembre de 2026. Estas cifras cambiarán — hacia arriba, y de forma comprobable.
El precio
Anotona seguirá siendo gratis.
No gratis el primer año. No gratis hasta la próxima ronda de financiación. Gratis. Saber leer música no es una función que se le venda a la gente, y las herramientas para ello tampoco deberían serlo.
Estado
Anotona se está construyendo. El reconocimiento funciona, el grabado está en su sitio, la aplicación corre en iPad y Mac; la versión de Android está tomando forma. Todavía no hay versión pública.
Herramientas
Pequeñas herramientas que hacen su trabajo al momento — en el navegador, sin registro, sin anuncios.
Consulta
Mil cuatrocientas páginas de consulta: cada acorde, cada escala, cada progresión, en cada tonalidad.